sábado, 20 de abril de 2013

Primavera

Después de un largo, largo, laaaaaarrrrrrrrgo invierno, parece que la primavera empieza a despertar. Atrás quedan los días de intenso frío, de recogimiento, de penumbra, para dar la bienvenida a unos días que nos saludan cada vez más temprano, que nos llenan de energía, de nuevos proyectos.
 
Vuelven los días de parque, de excursiones, de comidas al aire libre.
Así lucen estos hermosos árboles en estos días.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Pero antes de disfrutar de esta espectacular vista, hemos podido disfrutar de otras dulces alegrías.
 
Meriendas tradicionales para despedir al invierno, como esta "Sémola con leche".
 
 
Rápida de elaborar... y de comer!!!
 
 
Os dejo la receta.
 
Ingredientes:
 
Medio litro de leche (mejor entera)
60 gramos de sémola fina de trigo
40 gramos de azúcar
1 cucharadita de vainilla líquida o de azúcar avainillada.
 
Preparación:
 
Colocar la leche en una cacerola. En cuanto rompa a hervir, añadir el azúcar, la vainilla y la sémola.
 
Remover constantemente hasta obtener la textura deseada (entre tres y cinco minutos).
Verter la mezcla en pequeños recipientes.
 
Colocarlos en el frigorífico hasta que termine de cuajar (aproximadamente una hora).
 
 
 
Y no sólo esto.
 
También fuimos a la caza de los huevos que la liebre de Pascua había dejado. ¡Y en dos ocasiones!
 
Con los amigos, en un frío día del fin del invierno... (sí, no era Pascua, pero no quedaba más remedio)
 
 
 
 
 
Y un precioso Lunes de Pascua con nuestros primos que había venido desde España a visitarnos.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Elaboramos, de nuevo, nuestro propio "lammala", acompañado de este precioso huevo que nos habían regalado nuestros vecinos.
 
 
 
Cosimos y vestimos (¡por fin!) a nuestro particular conejo de Pascua.
 
 
 
 
Y celebramos el séptimo cumpleaños de nuestros chicos mayores.
 
 
¡Felicidades, tesoros!
 
Esta vez las prisas nos dejaron casi sin fotos del "momento tarta".
 
Un bizcocho de ricotta y "Nutella", relleno de crema de mascarpone y chcolate.

 
 
Ingredientes:
 
3 huevos grandes
180 gramos de azúcar (la mitad de esta cantidad si se usa sirope de agave o tagatosa)
250 gramos de ricotta
una cucharadita de aroma de vainilla
100 gramos de mantequilla reblandecida o la misma cantidad de mascarpone
200 gramos de harina de repostería
1 sobre de levadura química
1 pizca de sal
Nutella
 
Elaboración:
 
Batir los huegos con el azúcar y la vainilla, con unas varillas, hasta que blanqueen.
 
Añadir la mantequilla y la ricota. Batir.
 
Añadir los ingredientes secos y batir.
 
Verter la mezcla en un molde engrasado, y repartir en la superficie unas cuantas cucharadas de Nutella que, con la cocción, quedará integrada en la masa
 
Introducir en el horno precalentado a 180 grados, durante 40-45 minutos.
 
Cuando esté desmoldado y frío, espolvorear con un poco de azúcar glas.
 
Para el relleno:
 
250 gramos de mascarpone
Nutella al gusto
 
Se baten ambos ingredientes. Se deja enfríar la mezcla en el frigorífico hasta que esté un poquito endurecida.
 
Se corta el bizcocho en dos capas y se rellena con la mezcla anterior, bien con una espátula, bien con una manga pastelera.
 
 
¡A disfrutar!
 
Y gracias por leer hasta el final.
 
Un abrazo y hasta la próxima.
 
 

domingo, 14 de abril de 2013

Ya llega!!!

... castaños... 
 
 
...magnolios...
 
 
 
... por fin llega la primavera a Estrasburgo!
 
Mmm, os dejo por un ratillo, que estas florecicas ya se han abierto hoy.
Mi cámara me espera para captar un pedacito de este maravilloso espectáculo.
 
Gracias por permanecer ahí. Esta entrada se ha hecho esperar tanto como la primavera.
 
Un abrazo y feliz domingo!
 
 


jueves, 21 de febrero de 2013

Deliciosso y "Clafoutis" de cerezas.

 
 
 
Voy a hacer un poco de publicidad. No acostumbro a hacer esto, pero esta vez quiero hacerlo.
Os quiero presentar el original proyecto de una amiga emprendedora y de su familia y amigos.
 
¿Qué es Deliciosso?
 
DELICIOSSO te ofrece la oportunidad de apadrinar un cerezo de las montañas de Alicante para que descubras el auténtico sabor de las mejores cerezas en el mejor momento posible.
Directamente a tu mesa desde El Pinós, tierra de excelentes vinos y afamados restaurantes, que posee un microclima frío y seco idóneo para el cultivo de las mejores cerezas.
 
Hasta el día 28 de febrero, Deliciosso, organiza un simpático concurso de recetas de cocina, y yo me he lanzado a participar con una sencilla receta que utiliza, como ingrediente principal, la cereza.
 
Si queréis saber más sobre Deliciosso, su actividad y los eventos que organiza, aquí podéis informaros.
 
Y a continuación os dejo mi versión del Clafoutis de cerezas.  
 
 
 
 
Ingredientes:
 
700 gramos de cerezas (menos si están deshuesadas)
2 huevos y dos yemas
5 cucharadas soperas de harina
5 cucharadas soperas de azúcar moreno
1/4 de litro de leche
60 gramos de mantequilla
1 pizca de sal
1 cucharadita de levadura química
1 cucharita de café de extracto de vainilla
 
 
 
Elaboración:
 
Lavar las cerezas y deshuesarlas (yo las he comprado congeladas y ya deshuesadas)
 
Precalentar el horno a 180 /200 grados.
 
En un molde para tarta, colocar la mantequilla e introducirla en el horno.
 
Batir los huevos como para tortilla. Añadir la sal y el azúcar. Batir enérgicamente, durante unos minutos.
 
Añadir el extracto de vainilla, mezclar y añadir la harina y la levadura poco a poco. Mezclar bien hasta obtener un líquido espeso.
 
Sacar la mantequilla fundida del horno y añadirá a la mezcla anterior. Remover.
 
Añadir la leche y seguir removiendo.
 
Añadir las cerezas a la mezcla anterior.
 
Con un papel de cocina, engrasar el molde extendiendo la mantequilla que resta en el mismo.
 
Añadir la preparación y repartir unas nueces de mantequilla sobre la mezcla.
 
 
Hornear 45 minutos.
 
Espolvorear azúcar glas y servir templado.
 
Idea de preparación:
 
Es más práctico realizar porciones individuales utilizando pequeños recipientes de barro. En ese caso, reducir unos minutos el tiempo de horneado, hasta que la superficie esté dorada.
 
 


Bon appétit!

domingo, 17 de febrero de 2013

Semana intensa

Pues aquí me encuentro, con el feliz cansancio acumulado durante la última semana.
Gripes infantiles y huelgas escolares galas aparte, los últimos siete días han estado repletos de dulces momentos.
 
En buena parte de este planeta, se ha celebrado el Carnaval, y, tal vez, uno de los lugares donde esta celebración se vive con más intensidad sea el sur de Alemania. Al parecer, la rutina diaria hace un paréntesis para detener su ritmo y vestirlo de color y fiesta, antes de que la Cuaresma comience.
 
Así que, el fin de semana pasado, nos dirigimos a Offenburg (a pocos kilómetros de Estrasburgo) para hacer algunas compras y pudimos disfrutar de un espectáculo como éste.
 
 
 
 
 
 
 
Ésta última foto no la tomé yo, sino mi paciente compañero de la vida, después de dirigirme por señas a este ser (yo no hablo ni "papa" de Alemán, excepto algunas palabras sueltas destinadas a la supervivencia) para que posara junto a dos de mis peques y, de paso, saludaros a todos vosotros.
 
Ya de camino a nuestra casa, el bosque nos ofrecía este regalo.
 
 
 
 
 
 
 
Un atardecer de cuento, en un bosque nevado, que no me canso de fotografiar, aunque resulte pesada.
 
Durante la semana, con dos tercios de mi pequeña prole en casita y el botiquín a pleno rendimiento, la merienda de Carnaval no podía faltar y así endulzar ligeramente estos días.
 
Un rico brioche de frutas desecadas...
 
 
Y, por supuesto, unos beignets, o buñuelos, típicos en Carnaval por estas tierras.
 
Sencillos de elaborar y estupendos de sabor y textura.
 
 
 
 
 
Os dejo la receta.
 
Ingredientes:
 
500 gramos de harina
60 gramos de azúcar glas
1 pizca de sal
2 huevos
60 gramos de mantequilla reblandecida (no fundida)
20 gramos de levadura fresca
medio vaso de leche
ralladura de limón
azúcar y canela mezcladas para bañar los buñuelos
 
Elaboración:
 
Diluímos la levadura en la leche a temperatura ambiente.
 
En una ensaladera mezclamos todos los ingredientes y amasamos hasta obtener una masa homogénea, bien a mano, bien con un robot o amasadora.
 
Colocamos la masa en una ensaladera, cubierta con un paño y dejamos reposar una hora.
 
Enharinamos la superficie de trabajo y pasamos el rodillo hasta obtener una masa de un grosor de 1 centímetro.
 
Con un vaso, cortamos la masa en círculos y los colocamos en una bandeja. Los cubrimos durante 20/30 minutos.
 
Pasado este tiempo, freímos los buñuelos en aceite de girasol hasta que estén dorados.
 
A continuación los pasamos por la mezcla de azúcar y canela.
 
¡Hay que degustarlos en uno o dos días, por que se secan rapidito!
 
...
 
El jueves el mundo entero celebraba San Valentín, y yo me levantaba tempranito y me dirigía a tomar el tren que me llevaba a París para visitar "L'Aiguille en Fête", el salón internacional de las artes del hilo... una extensa reunión de expositores (la mayoría franceses) dedicados a la fabricación y distribución de materiales destinados a la confección de labores de tricot, ganchillo, punto de cruz, bordado, patchwork, costura... ¡Una auténtica locura!
 
Os dejo algunas imágenes tomadas con mi teléfono móvil.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Y vuelta a Estrasburgo desde la Gare de l'Est
 
 
 
Ese día creo que fue el más frío de los que hemos vivido durante el presente invierno.
La mañana siguiente, el amanecer, con su luz especial, nos despertaba así.
 
 
 
 
En fin, como veis, ésta ha sido una entrada laaaaaaaarga.
La semana, intensa, ha sido también jugosa y no quería dejar de compartir esos momentos de especial relevancia.
 
Gracias por leer hasta el final.
 
Os deseo una feliz semana.