jueves, 30 de enero de 2014

Kelsh, kelsh, kelsh



Una de las cosas que más llaman la atención al llegar a Alsacia es la decoración típica de la zona: los motivos de corazones se encuentran por todas partes, el precioso árbol de la vida bordado no importa dónde, esas telitas de cuadros en rojo, azul y tostado, sus cigüeñas (reales o no), las copas de vino con su base de color verde...
 
 
Como una siempre "barre para casa", hoy os quiero hablar de esas estupendas telas fabricadas en lino (a veces mezcladas con algodón) y que reciben el nombre de Kelsh.
 
 
El Kelsh es el tejido típicamente alsaciano. Parece que, en sus inicios se tejía a partir el lino obtenido en Alsacia, sobre todo en la zona del Grand Ried. Hoy en día, el lino a partir del cual se teje esta tela se trae de Bretaña, pero se sigue tintando y tejiendo a orillas del Ill y del Rhin.
 
 
Enamorada de los cuadros y de esta combinación de colores, me decidí a hacer una visita en familia para conocer a uno de los tejedores artesanos de Kelsh.
 
 
 
En Muttersholtz se encuentra el taller y la tienda de Kelsh perteneciente a la familia Gander.
 
La fábrica sólo funciona entre semana, así que me conformé con visitar su preciosa tienda, donde, además, se puede visitar un pequeño taller-museo de tejido de Kelsh.
 
 
 
 
Monsieur Gander, perteneciente a la séptima generación de una familia de tejedores, se encuentra en la tiemda durante el sábado para atender al público y responder cuantas preguntas se le propongan.
 
 
Y ya que estaba allí... no iba a volver a casa con las manos vacías!!!
 
 
Feliz día!

sábado, 4 de enero de 2014

Mis buenos deseos para 2014


Feliz año nuevo!

 
La época navideña toca su fin por este año.
Un año que ha pasado, una vez más, tan rápido que siento que no he llegado a disfrutar cada una de las bellas experiencias que han acontecido con la intensidad que me gustaría.
Gracias a "mi inseparable amiga", mi cámara, puedo revivir algunos de esos buenos momentos.
 

 
Es un pequeño lugar, casi mágico, que recuerda a la fábrica de chocolate de Willy Wonka.
En él, se puede hacer un rápido recorrido a través de la historia y conocer el origen y evolución de la fabricación del pan de especias, tan típico de estas fechas.



 
Un simpático muñequito de pan de especias nos acompaña a lo largo del recorrido, mediante la proyección en las diferentes estancias.









 
En un tramo del recorrido, se pueden observar las diferentes etapas de la fabricación de este dulce y degustar las distintas variedades elaboradas en la misma y en otros pequeños talleres asociados.



 
La última etapa de la visita se desarrolla en la tienda del palacio. En ella se ofrece toda variedad de pan de especias y otros productos elaboradas a partir del mismo.


 
Aquí me quedo, con mi dulce amigo.


martes, 19 de noviembre de 2013

Coucou!!!

Síiiiiiiii!!!!!
Soy yo!!!!!! No, no me he ido, no he cerrado el blog... sólo que "el que mucho abarca, poco aprieta" y la peor parte se la lleva este hijito mío. Más que "Entretelas" podría llamarse "Entretelasdearaña"...

Siempre hago un parón en verano y principio del otoño, pero este año me he alargado más.
Lo cierto, es que muchos días digo: "Bueno, lo mismo, es hora de hacer un punto final en el blog". Luego digo: "Bueno, lo mismo sigo un poquito más".

Pues aquí estoy, después de no sé cuántos meses sin escribir, pero no sin producir.
Y para muestra, un botón.

Aquí traigo finalizada mi "Jelly Girl".
La verdad es que la entrada del post podría bien llamarse "CINCUENTA MESES DESPUÉS". ´¿Por qué? Porque, haciendo cuentas, hace poco más de cincuenta meses que la comencé. Y es que han pasado tantas cosas en este tiempo... Pero, como yo soy persistente y, aunque sea despacito, procuro acabar todo lo que empiezo... Así qué...

Voilà!





 
Y como es mi costumbre, os dejo aquí un poquito de "merienda".
Unos mini Bundt Cake o mini Kougelhopf, o como os apetezca llamarlos, de harina de castañas y pepitas de chocolate.
Extra tiernos y con el sabor especial que les da la castaña.



 
150 gamos de harina de castaña + 50 gramos de harina de trigo (podéis usar únicamente harina de trigo si lo preferís)
200 gramos de azúcar glas (yo utilicé 100 gramos de tagatosa)
200 gramos de mantequilla
4 huevos

200 ml de leche
80 gramos de pepitas de chocolate
una pizca de sal


 
Precalentar el horno a 180 grados.
Fundir la mantequilla y dejarla templar
En un recipiente, mezclar las harinas, el azúcar y la pizca de sal.



Cascar los huevos, separando las yemas de las claras.
Incorporar las yemas a los ingredientes secos.
Añadir la mantequilla.
Añadir la leche.
Mezclar bien todos los ingredientes hasta que la masa resulte homogénea.
 


Montar las claras a punto de nieve e incorporarlas poco a poco a la mezcla anterior, con la ayuda de una espátula.
Añadir las pepitas de chocolate y mezclar delicadamente.
Verter la mezcla en los moldes y hornear durante 20 minutos.
Dejar enfriar... y a degustar.
 
¡Feliz semana!


domingo, 30 de junio de 2013

Una nueva funda para mi tableta

Bueno pues hoy vengo un pequeño trabajo que ya terminé hace algunas semanas y con el que he disfrutado mucho, tanto en la confección como con el resultado.
 
Se trata de una funda para tableta electrónica, basada una idea de Vanessa, del blog "File étoile de lin", diseñadora francesa y artista de la aguja.
 
El dibujo está bordado en punto de tallo. Para el resto, elegí una combinación de telas en algodón y en lino.
 
 
 
Y, aunque muchos estaréis disfrutando de la temporada de helados y granizados, a mí, de vez en cuando, me sigue apeteciendo una porción de bizcocho mojadito en leche en el desayuno o la merienda.
 
Hoy traigo un (redoble de tambor...) Apfelkuchen mit Streusel (menos mal que no tengo que decirlo en voz alta)... bueno, un bizcocho o tarta de manzana con streusel (crumble, crujiente de azúcar y mantequilla, o como os apetezca llamarlo, vaya)
 
Es una receta sencilla y que en casa gusta mucho.
 
 
 
Ingredientes
 
60 gramos de mantequilla reblandecida
140 gramos de harina
100 gramos de azúcar
1 huevo
1/2 cucharadita de vainilla
1 cucharadita de levadura química
1 pizca de sal
80 ml de leche
3 manzanas pequeñas
 
Para el streusel
 
70 gramos de harina
1/2 cucharadita de canela en polvo
40 gramos de mantequilla reblandecida en trocitos
70 gramos de azúcar moreno (si no os gusta los dulces muy azúcarados, disminuid esta cantidad a vuestro gusto)
 
 
 
 
Elaboración
 
Preparar el streusel, mezclando con los dedos, la harina, la mantequilla, el azúcar y la canela hasta obtener una textura "arenosa" y reservar.
 
Precalentar el horno a 170 grados y engrasar y enharinar un molde redondo de no más de 24 cm de diámetro.
 
Batir la mantequilla junto con el azúcar hasta obtener una mezcla blanquecina.
Añadir el huevo y la vanilla.
Batir.
 
Mezclar la harina, la sal y la levadura.
 
Incorporarlas a la mezcla anterior, poco a poco, alternándolas con la leche.
 
Verter la mezcla en el molde.
 
Pelar y cortar en gajos las manzanas y colocarlas sobre la mezcla.
 
Cubrir con el streusel y hornear 40 o 45 minutos, hasta que el pastel esté bien dorado.
Dejar enfriar unos minutos antes de desmoldar. 
     

 
 
Si os animáis a probarlo, ya me contaréis el resultado.
Un abazo y feliz domingo.

sábado, 22 de junio de 2013

Playmobil Funpark

 
Hoy vengo a mostraros un buen puñado de fotos que tomé hace más de un año... (sí... tengo unos cuantos montones de fotos que aún no han visto la luz por aquí).

 
En la primavera del año pasado hicimos una escapada de tres días hasta el parque alemán de Playmobil, en Zirndorf (muy cerca de Núremberg), la cuna de esta familia de muñecos con los que varias generaciones hemos jugado ya.



Sinceramente, es el parque infantil en el que más hemos disfrutado. Todo funciona de forma manual... nada de montañas rusas ni cosas por el estilo... se trata de una reproducción del mundo Playmobil a tamaño real.

 


El espacio se encuentra dividido por zonas temáticas, la mayoría, al aire libre: el barco pirata, la granja (donde se pueden ordeñar las vacas que dan agua), el castillo...


 
 
Cuenta con una amplia zona cubierta donde se puede jugar con los muñequitos y accesorios, donde escalar y descender con seguridad, y donde comer y descansar.


 
 
Si se planifica el viaje con tiempo o no hay mucha demanda, uno puede alojarse en el Aparthotel Playmobil (parece que les estoy haciendo publicidad), un sencillo hotel temático con habitaciones estupendamente equipadas para la familia.
 

 
 
 
 
 
 
 
 
El desayuno, buffet hasta decir "basta", se sirve dentro del parque, al que se puede acceder antes de la apertura del resto del público.
 

Y como está todo "previsto", la salida del parque no queda más remedio que hacerla atravesando la enorme tienda donde se puede encontrar todito el universo Playmobil a un precio ligeramente más bajo que en el resto de comercios.
 
 
 
 


A disfrutar como niños...





 
 
... haciendo un poco el pirata.
 




El buen tiempo nos acompañó y no llovió ni una gotita...

 
...
 
 
 

 
Trabajamos un ratico en la cantera...

 
  
 
 
 
 
 
Corrimos una carrera de tractores...

 
 


 Fuimos de expedición por la selva...

 
 
 
Visitamos el lejano Oeste...
 
 
  
 
 
Y cuidamos de nuestra granja
 
 
  
 
 
 
 

Y repusimos fuerzas en el interior...


 
 




 

 
 
 



 
 


 

 
Mientras esperamos la oportunidad de regresar a este lugar mi peque y su amigo se despiden hasta pronto.