viernes, 7 de abril de 2017

Not so giant Dahlia

¡Por fin!!!! Ya tengo mi dalia de retorno a casa después de pasar por las manos del gran Ximo Navarro y su arte del acolchado. 
Con su bies colocado, ya luce colgadita en el taller de "Entretelas y Algodones" (la ampliación de mi casa, jeje).


Hacía tiempo que tenía las reglas de Marti Michell para hacer este quilt, pero esperaba a encontrar las telas "apropiadas" para llevarlo a cabo.

Así que hace más o menos un año (sí, un año... puedo ser cualquier cosa menos rápida... y alta) decidí que estas telas Tilda eran las idóneas (según como yo veía el proyecto en mi cabeza, claro).

Es un proyecto ideal para practicar la costura a máquina en curva.

Decidí darle, una vez más, protagonismo a las telas, tratando de seleccionar los motivos florales para resaltarlos.

Y después de varias semanas de corta y cose, llegó el verano... y allí quedo el centro de la dalia, "durmiendo la siesta" hasta el otoño, cuando concluí la confección del top y le cedí el testigo a Ximo para acolcharla.

Era el primer quilt que le enviaba a él. Me daba un poco de vergüenza que un número uno del acolchado a máquina viera mis trabajos y las imperfecciones de los mismos. (Pufffff)

Después de tres meses... ¡mi niña volvió a casa!

Qué puedo decir de la decisión que había tomado... pues que mereció la pena, desde luego.


¡Qué trabajo tan perfecto y limpio!

¿Qué os parece?

3 comentarios:

Ligia dijo...

Seguro que las imperfecciones como dices tú, serán mínimas, a simple vista no se ven. Ya el trabajo solo está precioso y con el acolchado, quedó una verdadera joya. Enhorabuena. Abrazos

Marta FF dijo...

El quilt es precioso y el magnífico acolchado lo realza!!! Y colgado para admirarlo todos los días!!!
Besos

El Palacio de Martín dijo...

Que maravilla, es una preciosidad, fina y muy delicada, me encanta!!!
Un besazo guapa!!!